Comienza en febrero hace ya cuatro decadas y algo más,llegue a esta ciudad hermosa, con vida, energia, segun lo que contaban, cuando ya podia entender..."a los mayores"...como nos enseñaban a llamarlos, sentados en la mesa de la cocina comiendo bien calladitos, por que "los papitos estan almorzando"....quien no se acuerda de eso??...los de mi generacion, creo yo.
Que distinto es hoy día, mis hijos ni pensar en comer en la cocina y mucho menos calladitos, ellos converzan, comparte, gritan y hasta pelean, asi es la vida ahora todo se vive con premura, atrasados, rapidamente.
Estudie mi basica en diferentes colegios...porque??? aún no lo entiendo,me decian que era por los cambios de domicilio, en fin en esa epoca podiamos ir solos al colegio, caminando cuadras, tras cuadras hasta llegar y por lo general la hermana mayor cuidaba a la menor, en este caso yo era la mayor, transcurrieron asi 10 años, cuando llego el quiebre matrimonial de mis padres, con mis cortos años,poco, casi nada comprendia, solo que de un día para otro ibamos viajando todas juntas, mis hermanas, mi madre y yo rumbo al sur, al frio , a la lluvia, no voy a olvidar nunca ese año, fue caotico para mí, desde esta calida ciudad me llevaron a una fria, oscura y humeda. Pero como buena y obediente niña, callada observaba todo.Como olvidar las largas y tediosas tardes de lluvias, las canciones cantadas en la habitacion de la tia acompañadas de su guitarra, o los largos paseos para que nos cansaramos y llegaramos a dormir, sin molestar a la abuelita, por que ella estaba descansando, pero como todo niño, llegaba mas euforica, contando todo lo que habiamos visto, y los eternos," salga al patio mocosa..no esta viendo que su abuela esta descansando"....viendo...que cosa, si yo llegaba feliz, contando todo, era una niña muy curiosa, alegre, y todo lo aprendia muy rapido, en el taller del tio, aprendi a trabajar la madera, a cepillarla, a usar el serrucho, a clavar, pintar y todo lo que se pueda imaginar, esa fue mi primera escuela, la que me ayuda hasta el dia de hoy a solucionar esos pequeños inconvenientes que se presentan en el hogar, con las goteras, enchufes, roturas y demases. A pesar de todo el frio, la lluvia, fui feliz, y mi estadia fue mucho mejor de lo que yo me habia imaginado, gracias a mi Madre, mi viejita querida, que con fueerza y valor se sobreponia a todo el desastre que estaba ocurriendo en su vida y en las nuestras que ahora ya con mis cuatro decadas y algo mas comprendo tan bien. Asi nace mi amor por Arica, este amor incondicional por ella.